Pagamos todos, se benefician unos pocos

Pagamos todos, se benefician unos pocos

En los últimos días un banco nacionalizado, Banco Gallego, ha sido subastado y el Banco de Sabadell lo ha adquirido por 1 €. Muchos pensarán que con la adquisición del Banco Gallego, el Banco de Sabadell también se queda con su deuda, por eso el precio de compra es de tan bajo. Pues hay que dejar claro que eso no es así, que resulta que el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) ingreso 325 millones de € al Banco Gallego, es decir, que se ha invertido dinero público para el rescate de una entidad bancaria que luego ha sido vendida a un precio irrisorio. Ver entrada completa
Lo mismo pasó con la venta de la CAM, al mismo Banco de Sabadell, que adquirió oficinas y una inmensa cartera de clientes a muy bajo precio, después de que los contribuyentes pagaran gran parte de la deuda de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Otro caso es el del Banco de Valencia y otros muchos que están por venir. Con estas dos compras, el Banco de Sabadell ha adquirido posiciones estratégicas en zonas donde no tenía casi presencia a un bajo coste, por no decir regalado.
El negocio bancario se está convirtiendo en un oligopolio, donde unos pocos grupos bancarios se llevan gran parte del pastel. Se espera que Santander, BBVA y Caixabank tengan una cuota de mercado del 70% en dos o tres años, sumando el Banco de Sabadell, seguramente se llegue al 80% o más. Esto es un mal paso para el consumidor, si tenemos en cuenta el fundamento de la economía capitalista, que asegura que la competencia favorece al consumidor ya que las empresas competirán entre sí para mejorar la calidad del producto o servicio o dar el mismo producto o servicio al mejor precio.
En cualquier caso, no hace falta que esperemos dos o tres años, el oligopolio bancario lo estamos viviendo hoy en día. No es la primera vez que hablo sobre la “recomendación” del Banco de España a las entidades financieras de no ofrecer intereses atractivos en los depósitos a plazo fijo y como todas las entidades españolas la han acatado sin rechistar (ya que al dar un menor interés a sus clientes, obtienen mayores beneficios). Otro caso es el cobro de comisiones, algunas de ellas abusivas y absurdas, como cobrar por cerrar una cuenta (nos hacen pagar hasta por decir adiós).
Mientras tanto, los bancos, con la ayuda del Gobierno, esquivan sus obligaciones con sus clientes y con la justicia al no cumplir con las sentencias provenientes tanto de Europa como del Tribunal Supremo de Justicia referente a las hipotecas y a las preferentes. En el primer de los casos cambiando la ILP y haciendo que una de las mayores acciones emprendidas por parte de la ciudadanía se transforme en una burla para la sociedad. El segundo caso, el de las preferentes, aplicando quitas a los inversores, en muchos casos con mínimos conocimientos financieros, que creyeron invertir en un producto igual de seguro que un depósito a plazo fijo. Con esto el gobierno quita presión a los bancos españoles, pero la sociedad española está con la soga al cuello, al tener que pagar con nuestros ahorros y sacrificios la deuda tanto de los bancos como del Estado frente a inversores extranjeros, como los bancos alemanes.
Por último decir que en mi humilde opinión, la política económica aplicada por el Gobierno y por Bruselas no es la adecuada para salir de la crisis. Rescatar bancos y que estos no den créditos o los den en condiciones casi de usura a la economía real, aquella economía que crea empleo, aumenta la productividad y mejora el bienestar social, no es una buena política para sacar a un país de una crisis económico-financiera y con una alta tasa de paro.

Jaume Albors Giménez.

Asesor financiero freelance.

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